transformación de una cicatriz queloidea a una cicatriz más normal, en sesiones de corta duración.

¿Cómo pueden mejorar las cicatrices queloideas?

El queloide o cicatriz queloidea es una cicatrización exagerada por una fabricación excesiva de fibras de colágeno que forman algunas personas predispuestas y que va más allá de herida o trauma. El factor hereditario y la zona corporal donde aparezca es muy importante.

Sus principales características son: color rojo intenso, cicatriz sobreelevada en forma de cordón, picazón, dolor y aspecto antiestético.

Hay zonas corporales más propensas a formar queloide que otras: tórax, hombros, orejas.

Hoy la medicina no tiene un resultado definitivo para este flagelo. Si tenemos armas terapéuticas para mejorarlo, atenuarlo, disminuir o anular sus síntomas.

Una combinación de infiltraciones dentro del queloide de Corticoide (atrofia cicatriz, anula componente inflamatorio y síntomas) mas 5 Fluoracilo (citostático que logra disminuir o anular la reproducción celular dentro del queloide) logrará, luego de 4 a 6 sesiones quincenales o mensuales, disminuir el grosor y coloración, finalizar el crecimiento y ponerle fin a los síntomas.

La otra opción es la resección quirúrgica seguida de tratamiento con radioterapia de barrido superficial.